Lisa Schwarz es una apasionada de la moda, el diseño de interiores y el arte, y estas pasiones se reflejan en cada rincón de la casa. Sin embargo, lo verdaderamente esencial no es solo el diseño, sino la alegría de vivir que se percibe en este hogar: una casa llena de risas de niños, ideas espontáneas, invitados y momentos que fortalecen la convivencia.
Gracias al talento extraordinario de su hijo Laurent, que como joven artista ha despertado atención a nivel mundial, la familia ha viajado mucho en los últimos años. Son invitados a participar en proyectos especiales y, una y otra vez, se abren nuevos caminos. No obstante, cada proyecto se elige de manera consciente.
Para la familia, lo más importante es preguntarse:
¿Encaja con nosotros? ¿Se siente bien? Y, sobre todo: ¿es algo que realmente entusiasma a Laurent?
Solo cuando todas estas preguntas están en armonía nace algo nuevo, y precisamente esta actitud es la que une a la familia Schwarz en su camino compartido.
Un ejemplo especial de ello es la colaboración con Komar Products, un reconocido fabricante de papel pintado. Junto con Laurent, se creó una colección de papeles pintados que hace tangible su arte en impresionantes formatos XXL. Los motivos llenos de energía llevan su mundo de colores directamente a las paredes y entusiasman a seguidores de todo el mundo. El propio Laurent ha empapelado su motivo favorito en su sala de juegos: una imagen llena de intensidad, alegría cromática y fuerza expresiva.
Entre la vida familiar, los viajes y toda la organización que rodea el trabajo artístico de Laurent, es sobre todo Lisa quien mantiene la visión de conjunto. Afronta las numerosas tareas con corazón y una calma sorprendente, incluso cuando sus días a menudo necesitarían más de las horas habituales. «Por desgracia, mis días también tienen solo 24 horas, pero nunca es suficiente», dice con una sonrisa que revela cuánto disfruta de todo ello.
Juntos, la familia utiliza repetidamente las obras de Laurent para apoyar eventos benéficos, una causa muy cercana al corazón de todos. Y, sin embargo, una cosa permanece siempre en el centro de la House of Schwarz: la familia misma. La vivencia compartida, la alegría por los nuevos proyectos y el entusiasmo por el día a día.
La House of Schwarz cuenta así la historia de una familia que decide con atención, crea con valentía y recorre su camino unida, sostenida por un vínculo que define la casa tanto como el arte que la habita.




